viernes 20 de abril de 2007

CRIANZA DE CARACOLES


La crianza de caracoles es una alternativa que pretende dar respuesta a las crecientes demandas mundiales sobre fuentes de proteína de origen animal. La carne de caracol es altamente nutritiva, proteica, baja en calorías y grasas, lo que la hace altamente digestiva y sana.

La crianza de caracoles puede realizarse bajo diferentes sistemas. Los sistemas intensivos son los más utilizados y consisten en la introducción en recintos preparados y estudiados de caracoles reproductores destinados a acoplarse y a multiplicarse.

En Latinoamérica, los mercados internos para el consumo de caracoles aún no están desarrollados. La mayor demanda de este producto, está en los países de la Unión Europea (España, Francia e Italia) y en menor medida Estados Unidos, Africa y Asia.

El mercado europeo exige Certificado Sanitario, seriedad, calidad y compromiso de continuidad. Exigen además granja o criadero funcionando a pleno, certificación de procedencia, tipo de alimentación, sistema de crianza y frecuencia de producción.

Los caracoles se comercializan bajo las siguientes formas: vivos, congelados, semielaborados o elaborados. Los clientes europeos, en general, piden el producto vivo, especialmente desde noviembre a marzo. Un dato muy importante atener en cuenta es que la exportación es en la alta temporada de ventas de fruta, lo cual dificulta que el exportador consiga bodegas aéreas.

El proyecto, para una crianza intensiva con 2000 reproductores (una venta anual de 1,800Kg aproximadamente), requiere una inversión en infraestructura de US$ 2.600 con un costo anual de producción estimado en US$ 3.000. La evaluación de proyecto reporta un VAN de US$ 7.900 un TIR de 44 % y un periodo de recuperación de 8,4 años.




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